Menú
Consultar caso
Fiscalidad

¿Cómo se calcula el IRPF de tu nómina?

El IRPF que ves cada mes en tu nómina no es un porcentaje fijo ni arbitrario: es el resultado de estimar cuánto vas a ganar en todo el año y repartir ese impuesto entre las nóminas que te quedan por cobrar. Cuanto más ganas, mayor es el porcentaje, porque el IRPF es progresivo por tramos.

Publicado el 9 de agosto de 2026 · Por Salvador Fernández Martínez

El punto de partida: tu salario bruto anual estimado

La empresa no mira solo lo que cobras este mes. Coge tu salario bruto anual previsto (salario base + complementos + pagas extra) y calcula qué tramo de IRPF te corresponde según ese total. Es una estimación, por eso puede ajustarse durante el año si cambia tu sueldo o tu situación personal. A partir de ese cálculo anual, Hacienda reparte el impuesto entre las nóminas que te quedan por cobrar, por eso el porcentaje que ves en tu recibo de salario es un tipo de retención "a cuenta", no la cuota final.

El IRPF es progresivo: no pagas lo mismo por todo tu sueldo

Uno de los malentendidos más comunes es pensar que, si "subes de tramo", empiezas a pagar ese porcentaje más alto sobre todo tu salario. No es así. El IRPF funciona por escalones: cada tramo de tu renta tributa solo por la parte que cae dentro de ese escalón, y el resto sigue tributando al tipo anterior. Un ascenso o una subida de sueldo, por tanto, siempre se traduce en más dinero neto en el bolsillo, aunque el último tramo de esa subida se grave un poco más.

La escala estatal de referencia para 2026 (la mitad del impuesto que gestiona la Agencia Tributaria; la otra mitad la fija cada comunidad autónoma) es esta:

Base liquidableTipo estatal
Hasta 12.450 €9,5%
De 12.450 € a 20.200 €12%
De 20.200 € a 35.200 €15%
De 35.200 € a 60.000 €18,5%
De 60.000 € a 300.000 €22,5%
Más de 300.000 €24,5%

Esta tabla es solo el tramo estatal. La comunidad autónoma donde resides aplica su propia escala sobre la misma base, así que el tipo final que ves en tu nómina suele acercarse al doble de estos porcentajes, y varía según dónde vivas.

Tu situación personal y familiar importa: el mínimo personal y familiar

Dos personas con el mismo salario bruto pueden tener una retención distinta. La ley reconoce que una parte de tu sueldo es necesaria simplemente para vivir, y esa parte (llamada mínimo personal y familiar) queda fuera del cálculo del IRPF. Este mínimo crece si tienes hijos a cargo, si cuidas de un ascendiente, si tienes reconocida una discapacidad, o si pagas una pensión compensatoria a tu ex pareja. Cuantas más circunstancias de este tipo declares, menor será la base sobre la que se calcula tu retención, y menor el porcentaje que te descuentan cada mes.

Por eso, cuando empiezas un trabajo, rellenas el modelo 145: es el documento donde le cuentas a la empresa tu situación (hijos, discapacidad, otras rentas, etc.) para que aplique el porcentaje correcto. Si tu situación cambia durante el año (nace un hijo, te divorcias, cambia tu grado de discapacidad), puedes y debes volver a presentarlo. Te lo explicamos con detalle, incluidos los plazos, en ¿qué es el modelo 145 y por qué tengo que rellenarlo?

Un ejemplo con números reales

Imagina dos personas con el mismo salario bruto anual, 24.000€, sin hijos ni circunstancias especiales. Aplicando la escala progresiva, a ese nivel de ingresos corresponde de forma orientativa un tipo de retención en torno al 11-13% (el porcentaje exacto depende de las tablas vigentes del año, de la comunidad autónoma y de la fórmula de cálculo que use el software de nóminas). Ese porcentaje se aplica cada mes sobre el bruto mensual, no sobre el anual completo.

Ahora imagina que una de esas dos personas tiene dos hijos a cargo. Su mínimo familiar es mayor, así que su base de cálculo se reduce y su tipo de retención puede bajar varios puntos respecto a la persona sin hijos, aunque ambas cobren exactamente lo mismo en bruto. Esa es la razón más habitual por la que dos compañeros de trabajo con el mismo sueldo ven cifras distintas de IRPF en su nómina.

¿Qué pasa si te suben el sueldo o cambias de trabajo a mitad de año?

Cuando tu salario cambia de forma relevante (un ascenso, horas extra continuadas, un cambio de jornada), la empresa está obligada a recalcular tu retención para lo que queda de año. Esto se llama regularización. Es normal notar que, tras una subida de sueldo, el IRPF sube más de lo que esperabas durante unos meses: la empresa está compensando que, si hubiera aplicado el nuevo porcentaje desde enero, te habría retenido más en total. No es un error ni una penalización, es matemática de reparto. Si además te preguntas por qué tu porcentaje cambia de un año a otro incluso sin cambiar de trabajo, lo explicamos en ¿por qué me cambia el porcentaje de IRPF cada año?

¿Por qué no coincide con lo que pagas en la Declaración de la Renta?

Porque la retención mensual es un anticipo, una estimación. En la Declaración de la Renta del año siguiente, Hacienda hace el cálculo real con tus ingresos definitivos de todo el año, incluyendo si has tenido más de un pagador, otras rentas, o deducciones que no se reflejan en la nómina mes a mes. Si has retenido de más, te devuelven; si has retenido de menos, tienes que pagar la diferencia.

¿Tener dos pagadores hace que pague más IRPF?

Es una de las dudas que más se repite, sobre todo entre quienes cambian de trabajo a mitad de año o compaginan una nómina con el paro u otro empleo. La respuesta corta es que no pagas más impuesto por tener dos pagadores: la cuota final de IRPF depende de la suma de todos tus ingresos del año, exactamente igual que si vinieran de una sola empresa.

Lo que sí cambia es cómo se calculan las retenciones durante el año. Cada empresa te retiene como si fuera tu única fuente de ingresos, sin saber lo que te está pagando (y reteniendo) la otra. El resultado habitual es que, sumando ambas nóminas, te han retenido menos de lo que te correspondería por tus ingresos totales. Esa diferencia no desaparece: se ajusta en la Declaración de la Renta del año siguiente, y por eso mucha gente con dos pagadores tiene la sensación de "pagar más", cuando en realidad lo que ocurre es que le retuvieron de menos durante el año.

Esto tiene además una consecuencia práctica importante: si tienes un único pagador, no estás obligado a presentar la declaración por debajo de 22.000€ de ingresos. Con dos o más pagadores, ese límite baja a 15.876€, siempre que lo cobrado del segundo pagador en adelante supere un mínimo anual (en torno a 1.500-2.500€, según el ejercicio). Si quieres evitar sorpresas, puedes pedir a una de las dos empresas (normalmente la segunda) que te aplique una retención más alta durante el año, para no tener que abonar de golpe la diferencia en la declaración.

Preguntas frecuentes

¿El IRPF de la nómina es igual todos los meses?

Normalmente sí, salvo que cambie tu salario, tu situación familiar, o la empresa haga una regularización a mitad de año.

¿Puedo pedir que me retengan más IRPF del que me corresponde?

Sí, puedes solicitarlo a tu empresa por escrito si prefieres anticipar más y así reducir lo que pagarías en la Declaración de la Renta.

¿Puedo pedir que me retengan menos IRPF del que me corresponde?

Como norma general, no. La retención mínima la marca la ley en función de tus ingresos y tu situación personal, y la empresa está obligada a aplicarla: solo puedes pedir que te retengan más, nunca menos. Existe una excepción muy concreta para quienes tienen hipoteca sobre su vivienda habitual e ingresos anuales por debajo de un límite legal, pero requiere una comunicación específica a Hacienda, no una simple petición a la empresa.

¿Pago más IRPF si tengo dos pagadores?

No pagas más impuesto en términos absolutos: la cuota depende de tus ingresos totales del año, no de cuántas empresas te los paguen. Lo que ocurre es que cada pagador calcula tu retención por separado, sin saber lo que te retiene el otro, así que suele quedarse corto y acabas teniendo que pagar la diferencia en la Declaración de la Renta.

¿Qué pasa si no relleno el modelo 145?

La empresa aplicará el tipo de retención mínimo legal para tu nivel de ingresos, sin tener en cuenta tus circunstancias personales, lo que normalmente significa que te retienen más de lo necesario.

¿Qué es el mínimo personal y familiar?

Es la parte de tu salario que la ley considera necesaria para vivir y que, por tanto, queda excluida del cálculo del IRPF. Aumenta si tienes hijos, si algún familiar depende de ti o si tienes una discapacidad reconocida.

¿Por qué dos compañeros con el mismo sueldo tienen distinta retención?

Porque la retención no depende solo del salario bruto, sino también de la comunidad autónoma de residencia y de las circunstancias personales declaradas en el modelo 145, como hijos, discapacidad o pensiones compensatorias.

¿Tienes un caso concreto que no queda claro con esta explicación general? Resuélvelo en una consulta de 30 minutos →

← Volver a Divulgación